1 de julio de 2008
Médico informó que el estado de salud del ministro es delicado, pero estable y seguirá con apoyo farmacológico y ventilación mecánica por lo menos hasta mañana.

Foto: Eduardo Beyer
El juez Carlos Cerda debió ser intervenido esta mañana, luego que presentara una descompensación hepática producto de la utilización de fármacos anticoagulantes para estabilizar su corazón, tras el infarto al miocardio que lo afectó el sábado pasado en Osorno, mientras se encontraba descansando en unas termas.
El jefe del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares del Hospital Clínico de la Universidad Católica, doctor Ramón Corbalán, informó que Cerda "fue tratado en el hospital de Osorno con el tratamiento habitual para el manejo de un infarto, que le llaman trombolíticos, que tienen un fuerte efecto anticoagulante" y que tras arribar a Santiago llegó en condiciones estables. Sin embargo, ayer presentó síntomas de hemorragia en el abdomen. "Se le hicieron varios exámenes de exploración y tenía un hematoma en el hígado y eso obligó a una nueva intervención, que ha sido exitosa, el paciente lo ha tolerado bien, está estable, recuperándose".
El facultativo sostuvo que se trata de "una complicación rara en pacientes que son tratados con anticoagulantes. Es muy raro de ver, ha sido un accidente propio del tratamiento y del cual hemos estado saliendo adelante", al tiempo que agregó que el magistrado "no tiene otros órganos comprometidos, está plenamente consciente y no tiene ningún daño colateral".
Carlos Cerda estará "con apoyo farmacológico, con ventilación mecánica hasta mañana, por lo menos, pero no requiere ningún apoyo adicional", agregó Corbalán.
Hace dos semanas, el magistrado reasumió la investigación del caso Riggs y el viernes pasado había rechazado liberar parte de los dineros de la procesada Lucía Hiriart viuda de Pinochet.