27 de junio de 2008
En el gobierno señalan que el titular del Interior estima que Bachelet no está siendo representada en las vocerías de Vidal, a quien encuentra destemplado en sus dichos. En Palacio, el episodio que hizo crisis fue el ultimátum que dio el ministro a la jefatura de la DOS, en momentos en que se intentaba bajarle el perfil al tema.

Ministro Francisco Vidal
"No estamos para fiestas", fue la orden que emanó esta semana desde el despacho del ministro Francisco Vidal para cancelar la celebración de un nuevo aniversario de la Secretaría General de Gobierno, que se iba realizar mañana con un almuerzo de autoridades y funcionarios en un estadio.
A las críticas que han surgido en el oficialismo por las salidas de libreto, improvisaciones y la locuacidad de Vidal en sus vocerías se sumaba, a esa altura, otro flanco para el ministro. En el comité político de La Moneda reaccionaron con malestar por el apresuramiento con que encaró los cuestionamientos al destino de los recursos asignados a la División de Organizaciones Sociales, repartición de su tutela.
El portavoz dio un ultimátum de 72 horas para aclarar los fondos, ahondó el conflicto y terminó con la oposición amenazándolo con iniciar una acusación constitucional en su contra.
Ese cuadro tuvo la noche del martes otro ingrediente: la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) no lo incluyó como orador en la cena anual del gremio, como ocurre tradicionalmente con todos los voceros de gobierno. Y le pidió a su par Edmundo Pérez Yoma que efectuara el discurso.
Vidal decidió suspender su asistencia a la actividad, donde sí fueron numerosos ministros, como José Antonio Viera-Gallo, Carlos Maldonado, Paulina Urrutia y Mónica Jiménez.
Todos esos factores se entrecruzaron ayer con contradicciones públicas entre Vidal y Pérez Yoma, cuya relación se ha deteriorado.
Con sus desavenencias instaladas, el jefe de gabinete sostuvo ayer que con Vidal "somos muy, muy amigos". El vocero también lo calificó de "amigo", negando toda desaveniencia.
En La Moneda, sin embargo, es un secreto a voces que Pérez Yoma le ha plantedo a su par que no comparte el estilo de sus vocerías que, a su juicio, deberían ceñirse a leer comunicados oficiales y no dar espacios a la improvisación. En el entorno del portavoz lo defienden señalando que ha pagado los costos por ser "la única la cara visible del gobierno de Bachelet" y cuestionan que Pérez Yoma hable una vez por semana con la prensa.
CAMBIO DE GABINETE
En el gobierno señalan que el titular de Interior le planteó hace un mes a Vidal la posibilidad de dejar la vocería y trasladarse al Ministerio de Defensa, en el marco de un ajuste más global al gabinete que él promueve. El esquema incluye hacer un enroque y designar al actual titular de la cartera, José Goñi, como embajador de Chile en Italia.
Según señalan en La Moneda, Pérez Yoma ha reiterado la oferta a Vidal en al menos otras dos ocasiones y pasa, en primer lugar, por convencer a la Presidenta Bachelet de la necesidad de que dejen sus cargos los ministros que quieran postular al Parlamento. En esa lista se menciona a Sergio Bitar (OO.PP), Osvaldo Andrade (Trabajo) y Carlos Maldonado (Justicia).
El diseño de Pérez Yoma, añaden en el gobierno, incluye una "compensación" a Vidal: incluir al ministro de Defensa en el comité político. Ayer, el ministro DC negó un cambio en curso.
De todas formas, Vidal se ha sentido "asediado" y su única certeza es el apoyo de Bachelet, a cuyos oídos ya llegó la disputa entre sus ministros.