20 de agosto de 2008
Natacion
Si bien la atleta nacional reconoció que fue su "responsabilidad no hidratarme", descartó no haber solicitado la presencia de un médico.

Cerca de 40 minutos tardó el doctor Alejandro Orizola, uno de los dos médicos de la delegación chilena, en llegar a la zona donde Kristel Köbrich había abandonado la maratón de 10 kilómetros en aguas abiertas producto de una descompensación.
Ante la insólita ausencia de un facultativo chileno en una de las pruebas más exigentes de los Juegos, Orizola se justificó diciendo que según la planificación de la propia atleta había determinado no contar con un doctor de la delegación.
"Pidió un masajista y kinesiólogo. Nosotros respondemos a los que nos solicitan, por lo que el resto se va para donde los demás deportistas. Además, en estos deportes, no podemos acercarnos a los deportista en caso de emergencia hasta cuando están en la unidad médica", aseguró.
Una justificación llamativa si se considera que Köbrich era la única chilena en competencia durante el día. Pero lo más llamativo fue que la propia nadadora desmintió a Orizola.
En declaraciones a Canal 13, Köbrich respondió que "no" ante la pregunta si ella había desechado la presencia de un doctor, aunque evidentemente la atleta esquivó entrar en polémica.
"¿Si yo no solicité un médico? No, la verdad el doctor llegó cuando pudo, pero la organización se portó un siete conmigo. Después llegó el médico del Comité Olímpico Internacional, que era una mujer, que me atendió muy bien", relató.
"No puedo cuestionar lo que él hace o no hace (Orizola). Nosotros tenemos dos médicos y no sé si había otro deportista compitiendo. ¿Era la única?, bueno igual, no sé si hubiera servido, estaba Daniel y estaban los otros de Chile. El doctor chileno llegó lo más rápido posible", explicó.
Junto con señalar que ya estaba completamente recuperada, asumió la responsabilidad de los hechos por "no haberme hidratado aunque quedara una vuelta. Quizás si lo hubiera hecho había podido terminar la prueba".
De todas formas, la duda sigue planteada, en qué estaban los dos médicos chilenos mientras Köbrich competía.